Perfume Postal

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Perfume Postal
En este trabajo exploré sobre la posibilidad de que cada color tuviera un olor que lo identificara, para ello tomé fotos en espacios abiertos donde las distintas tonalidades pudieran expandir mi sentido olfativo y viví cada día inmersa en un color de los que había elegido: amarillo, rojo, verde y azul. Involucré profundamente mi cuerpo en esas experiencias y, a partir de ellas, trabajé con una perfumista para crear esencias únicas que reflejaran cada color. Así, cada tono no sólo se podía ver, sino que también podía olerse invitando a una inmersión completa en la memoria sensorial de los colores. Para dar un remate a la experiencia que necesitaba ser compartida envié por correo a mis amigas una pequeña caja de cada color que contenía una almohadilla de tela perfumada de amarillo, de rojo, de verde, de azul. Llamé a esta experiencia artística y sensorial: Perfume postal.